sometime again


Esperanza caminando

 

—No recuerdo cuáles fueron las palabras…
—Yo sí. Dije "¿Damos un paseo?"
—Nada especial… No sé por qué me impresionó tanto.
—Seguramente porque en aquel momento no nos conocíamos.  
—Sí, quizá por eso me sorprendió, no me lo esperaba.  
—Siempre me ha gustado hacer cosas poco corrientes, de toda la vida.  
—Recuerdo que estaba tán cerca que no te veía la cara, sin gafas no veía nada.
—Qué sensación tan rara…  
—Apenas te veía los ojos, un par de puntitos, y el pelo ese, como de perro ovejero…   
—Vaya, no suena muy halagador…  
—Al contrario, esa… rareza me resultaba desconcertante.
—Ya sé, esos momentos… la fugacidad de las cosas pequeñas…
—…que sin embargo, se quedan en el recuerdo, souvent me souvient
—Así es, tous ceux qui m'ont aimé tremblent d'emotion quand je leur dis




3 comentarios:

  1. Eso es algo que siempre me ha intrigado: por qué detalles fugaces, en apariencia intrascendentes, se quedan en nuestra memoria como grabadas en piedra, e incluso aparecen en nuestros pensamientos con frecuencia.

    Saludos.

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    1. A mí también me pasa. aunque a veces, puedo asociar esa sensación con algún recuerdo, (p.ej. de la infancia) como contaba en Tortas de Alcázar. En cambio otras veces, la intensidad del recuerdo no tiene explicación.

      Saludos y gracias por la visita.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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