Adiós




Cualquier proceso que evoluciona en el tiempo, con un principio y un final —como por ejemplo, la vida de una persona— pasa por un cenit, por un culmen: el momento en que todo se cumple y todas las potencialidades se manifiestan; en que la disolución y la condensación se alternan sin final, solve et coagula; en que todo lo que tenía que pasar, está ahora presente, de modo casi inevitable. Es ese instante de luz, el fulcro donde convergen los radios de la rueda, el centro que hace que la rueda exista.




Y todos los cambios que vienen después, y que llamamos avanzar, no son más que nostalgia estéril, esfuerzos vanos por volver al tiempo de la magia; por retornar a aquel instante de gloria, a aquel estado de gracia; por recomponer el fulcro destrozado que ha perdido su sentido y ya nunca más volverá a ordenar nuestro mundo.


El gesto inútil de juntar las piezas del jarrón roto, como si pudiésemos retroceder en el tiempo y regresar al instante anterior al desastre.




Painting box




Cuando era niño, mis padres nos regalaron a mis hermanos y a mí unas grandes pizarras negras —una para cada uno para evitar conflictos— donde dibujábamos o escribíamos de forma rudimentaria, con unas tizas de un perfecto color blanco, en forma de paralelepípedos de base cuadrada. O bien nos peleábamos, arrojándonos los borradores de fieltro, según fuera nuestro estado de ánimo.

Yo nunca conseguía ver reflejadas en aquellas manchas blancas las imágenes que iban y venían por mi imaginación. Mi hermano mayor comentaba ante mi frustración:

—Lo que te pasa es que no tienes paciencia. Hay que tener paciencia.

Pero la paciencia no mejoraba mis habilidades, y aunque aprendí al menos cómo encajar una figura dentro de un rectángulo, de aquellas experiencias viene seguramente mi escepticismo con las artes visuales.

Un buen día mi padre nos trajo un paquete de tizas… ¡de colores! Estas eran diferentes de las blancas, eran cónicas y más duras, y era más difícil pintar con ellas. Cuando se pinta, los materiales determinan la apariencia de la obra, como ya sabían los autores de las pinturas rupestres. 

Las tizas nuevas formaban una extraña gama de colores que, con toda seguridad, no existen en la naturaleza. Aquello añadió una dimensión nueva a mi faceta de graffitero avant la lettre, pero me trajo también algo más, algo que sólo recientemente he descubierto.

Es conocido el poder evocador de los olores —el olfato es nuestro sentido más primitivo— y también del sonido, de las melodías. Pero rara vez se habla de la capacidad de los colores, en abstracto, sin que formen ninguna figura, de traernos recuerdos. Recuerdos con frecuencia obscuros en los que sólo aparecen sentimientos difusos que nos cuesta relacionar con personas o acontecimientos.

Y ahora encuentro a veces algún color en cualquier objeto casual, y surgen aquellos sentimientos remotos, enlazados con aquellas tizas de colores. Y vuelvo a verme inmerso, con una rara intensidad, en aquel tiempo en que no entendía nada, en que todo era posible.



It's been ten years and a single day 
since the child that I was 
became the child that I still am today

(Callie Crofts, October)



Haiku to Greg




This is a visual haiku in memory of the late Gregory Lake. STTL 

Executive Producer,
Screenplay,
Production Design,
Location Manager,
Sound Design,
Director of Photography and
Camera Operator: Raoul de Metz.

Special guest appearance of a Schindleria Præmaturus.
Pebble dropping performed by Anne de Bretagne.

Transportation facilities provided by Audi AG.
Cameras and lenses by Canon Inc.




Extractos del Centro Comercial Noroeste




Entré al edificio por una puerta lateral, evitando la entrada principal que da al bulevar. Qué raro, tán poca gente a esta hora. Es hora de cerrar para la mayoría de los comercios y, en un día lluvioso como hoy, el lugar debería estar bastante lleno.

Notaba cómo me iba poniendo cada vez más nervioso y sabía por qué. Iba deambulando por las tiendas de alrededor, mirando los escaparates que apenas atraían mi atención, mientras una tristeza insoportable caía sobre mí, hasta que finalmente, me dirigí a la salida pensando "Me voy, me largo lejos de aquí".

Junto a la salida lateral, me fijé en un grupo de personas. Me pareció conocerlos… De pronto, el grupo se dirigió a la puerta principal, y de repente, allí estaba ella, salida de la nada.

Salió por la puerta, sin prestar atención a los demás, que se apartaron discretamente. Me acerqué a ellos sin pensar con claridad en lo que hacía. Me abrí paso sin muchas contemplaciones, salí al exterior y me encontré de nuevo en el bulevar, caminando tres metros tras ella y otra vez lloviendo.

Había olvidado lo alta que es. Allí estaba, con su abrigo beige tres cuartos, su corta melena, sin flequillo esta vez, zapatos de medio tacón, tán elegante, tan mona, tán clásica y sin paraguas.

Quería verla de frente, pero ello me obligaba a una maniobra extraña. Podía golpearle suavemente en el hombro, tap tap, Hola, ¿tú por aquí? Podía adelantarla, darme la vuelta, no sabía qué hacer. Y mientras andaba en estas consideraciones, frenó en seco y casi choqué con ella.

Se dio la vuelta y miró por encima de mi cabeza, sin verme, quizá tratando de encontrar a alguno de sus familiares. Bajó la cabeza, apuntó hacia mí su mirada. Primero una mueca como de sorpresa, tan breve que no me dio tiempo a contemplar su rostro. Como en un flash, sus ojos, su cicatriz, su piel blanca, blanca, que dios me de serenidad.

Su rostro se transmutó. Sentimientos mezclados, ninguno de ellos agradable. Me miró, tratando sin conseguirlo que me evaporase, sus ojos diciéndolo todo, precisamente tú, precisamente aquí, precisamente hoy.

Como en un hábil truco de magia, de esos que hacen murmurar "Oooooh" al público del circo, él, sí él apareció de pronto junto a ella. Ese plantígrado inútil, ese torpe tonto del culo, siempre en el lugar equivocado, la tomó por el codo con su mano izquierda, mientras en la derecha, un paraguas automático se desplegó como una flor que se abre en cámara acelerada, en un movimiento de infinita elegancia, bajo el que ambos quedaron cubiertos, ese paraguas estampado de hojas, de hojas de arce, un árbol mágico como un sauce llorón, como una pequeña casa hecha de hojas, ambos dos, y yo allí con la lluvia.

Retrocedí, retrocedí y me encogí sobre mí mismo, en un complejo movimiento que sólo nosotros, las lombrices, sabemos realizar, corrí cuesta arriba por el bulevar, intentando no correr demasiado, tratando de aplicar a mis pies un ritmo pausado, uno, dos, uno, dos, "I'm late, I'm late, for a very important date", Elysian Heights es un sitio de mierda para correr cuesta arriba, ya sabéis, y más todavía si eres fumador empedernido, allí corriendo, jadeando, como un pez dorado caído fuera de su pecera, buscando desesperadamente una papelera donde arrojar aquel objeto en mis manos, ahora tán obvio y fuera de lugar que, para mi extremo horror, descubrí que llevaba todavía conmigo, dónde estáis, papeleras, cuando se os necesita. Corrí, esta vez cuesta arriba, esta vez con la lluvia de cara.


There you are, in the lost city,
at the end of the world, where the lions weep.

Rebel Without a Clue



El amor es querer dar algo que no se tiene, a alguien que no lo quiere.  (Jean-Luc Godard)


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Sobreponiéndome al pánico paralizante y tras varios intentos abortados, la llamé por teléfono. Tenía un discurso preparado, pero como suele ocurrir en estos casos, no hizo falta. Le propuse un paseo inocuo por el jardín romántico, quizá tomar un café, hacer una pausa en los estudios con los exámenes ya tan próximos. Para mi sorpresa, aceptó en seguida y propuso sitio y hora. Cuando colgó me pareció que todo había sido tan fácil que era casi irreal.

Tras intentar, entre dudas paranoicas, adecentar mi apariencia, y en un estado de excitación nada conveniente, me dirigí a la cita. Mi primera cita con ella.

Cuando llegué, ya estaba allí. No en un banco ni paseando: Estaba sentada en lo alto de la barrera de troncos que los jardineros municipales habían instalado y que más parecía el vallado de un corral de ganado que un jardín romántico. En fin.

Lo que más me atraía de ella —bueno, todo me atraía de ella— era el leve deje anglosajón, ya que por lo demás hablaba un castellano perfecto. Yo había elaborado una lista de posibles temas de conversación (método, método, ante todo hay que tener diseñado un plan) pero tampoco me hizo falta porque la chica hablaba por los codos. Me lanzó un gran discurso sobre las condiciones meteorológicas en Winnipeg (¿Sería que, al igual que los británicos, el clima era un tema obligado para iniciar una conversación entre los canadienses?).

Como solemos hacer los hombres, escuchaba su voz como se escucha música, sin fijarme mucho en lo que decía (atención selectiva lo llaman). Más bien estaba atento a su apariencia, que me recordaba fuertemente a Daria Halprin. Camisa roja con estampado de cachemir; vaqueros convencionales con claveteados de nácar; sandalias planas de tiras de cuero; y ni rastro de collares, anillos o pendientes. Ni siquiera bolso. Así, tal cual, como surgida de la nada. Y mientras más sencilla es la apariencia de una persona, más difícil es deducir cosas sobre ella. Aviso a navegantes.

Al poco ya me sentía mucho más relajado. Paseamos, nos sentamos en una terraza, tomamos café y charlamos de todo un poco: viajes al extranjero, los estudios, los proyectos de la vida a nuestra edad

Me ofrecí a acompañarle al piso que compartía con otras tres estudiantes, pero insistió en que no y cogió un autobús, despidiéndose muy sonriente.

Regresé a casa como si acabase de realizar un viaje espacial, con un sentimiento mezcla de exaltación, sorpresa por lo fácil que había sido todo y expectativas, grandes expectativas. Y mi mente analítica empezó a maquinar los pasos siguientes. ¿Cuánto tiempo debía dejar pasar antes de volver a llamarla? ¿Eran mi apariencia y mi actitud las adecuadas? ¿Y mi conversación? Todo es susceptible de mejora y tenía que revisarlo todo. Si no fuera por los malditos exámenes…

Así que después de complejos cálculos numéricos en los que no faltaron la psicología, el estudio de usos y costumbres, los consejos de los amigos, la experiencia adquirida viendo películas románticas, las predicciones meteorológicas y un completo análisis de sus horarios de clase, la volví a llamar pasados tres días.

Que si estaba muy liada, que si tenía que estudiar, que quizá otro día etc… Me entró un bajón desproporcionado pero intenté racionalizarlo. Repetí el intento a intervalos de dos días, pero con idénticos resultados. Al cuarto intento, la realidad se me presentó cara a cara, con su persistencia pétrea: Muchacho, esto parece que no va a funcionar. Y ahí quedó todo.

Prosiguió el verano, pasé los exámenes con notas aceptables, y para cuando me quise dar cuenta, estaba ya en otro curso y la canadiense pertenecía ya a ese ámbito no muy bien definido, pero subjetivamente claro que llamamos el pasado.

Y casi exactamente un año después de la primera y única cita, en el vestíbulo de un teatro donde daban un concierto de guitarra clásica, vi en un pequeño grupo a diez metros de mí a la chica de la que hablo. Tuve una primera reacción de pánico, instinto de huída, parecida a la que deben sentir las gacelas del Serengueti cuando ven acercarse a ras de tierra a una leona. Pero antes de poder actuar me vio, y se acercó muy sonriente. Me agarró por el cuello, besos y sonrisas, qué ha sido de ti, cómo es que no me volviste a llamar (¡¿Qué?!), es que dije algo que te molestó etc. (Oh, no, no, yo me hago monje Shaolin)

Me sorprendió mi falta de emoción. Nos retiramos a nuestros respectivos rebaños, y me quedé pensando. Si las relaciones internacionales funcionan igual que las relaciones interpersonales, entonces sí que estamos bien jodidos.

Y del concierto, ni me enteré.






CQMF



[Digresión] CQMF = Cosas Que Me Fastidian. Podría utilizar un verbo más contundente y de peor gusto, pero lo dejaremos ahí. [Fin de la digresión]. Se lo dedico a Rachel Ballinger. Se le llevan los demonios cuando algo no le gusta.
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CQMF:


💣 Los niños en general. Especialmente si corren y/o chillan. En el futuro emplearemos formas más imaginativas de reproducción que no impliquen la presencia de niños. No me pregunten cómo, no soy biólogo.

💣   La gente que come con las manos. Incluso alimentos que, por convención social, se pueden comer con las manos. Extra bonus si además se chupan los dedos, uno tras otro. Y si al hacerlo hacen ruiditos, chruik, chruik, premio especial del jurado.

💣   La gente que habla a gritos por el móvil al creer que, porque no oyen bien a su interlocutor, éste tampoco les oye a ellos.

💣   Las mujeres a las que les molesta que les mire pero también que no les mire.

💣   La gente que dice «¡wow!» en vez de «¡joder!» 

💣   Los sistemas telefónicos de atención al cliente que comienzan con una grabación que dice: «Para mejorar la calidad del servicio a nuestros clientes…».

💣   Los sistemas telefónicos de atención al cliente que comienzan con una grabación que dice: «Todos nuestros operadores se encuentran ocupados en este momento. Por favor llame pasados unos minutos».

💣   Los sistemas telefónicos de atención al cliente.

💣   La palabra «pero». Normalmente sirve para disimular una contradicción.

💣   Los artistas que colocan sus obras en la naturaleza —acantilados, bosques, etc.— pensando que con ello aumentan la belleza del paisaje.

💣   La gente que ha leído —e intenta poner en práctica— el libro ese de Dale Carnegie que dice que los lameculos hacen muchos amigos.

💣   Los folletos de instrucciones traducidos del inglés traducido del chino.

💣   Los tíos que llevan una gorra con la visera para atrás.

💣   La gente que repite frases sin saber por qué: "con la que está cayendo", "sí o sí", "tú mismo", "cómo lo ves", etc.

💣   El olor del spray «ambientador» que te echan dentro del coche después de lavarlo.

💣   La gente que en verano, se disfraza de cultivador de arroz vietnamita: camiseta de tirantes, pantalón corto y chanclas de goma.

💣   Los tatuajes, el piercing, la cirugía estética etc.

💣   Los grandes inventos del ingenio humano tras la agricultura, el fuego y la rueda, a saber: los monomandos de las duchas y las papeleras de pedal.

💣   La gente que antepone la expresión "lo que es" (o "lo que viene siendo") a cualquier cosa que dicen. Por ejemplo: "Le haremos una regata en lo que es la pared para meter lo que es el cable que conecte lo que viene siendo el distribuidor".

💣   En los baños de lugares públicos, el temporizador de la luz que hace que ésta se apague cuando más necesaria es.

💣   La música ambiental, obligatoria en todas partes, molesta, inadecuada o simplemente innecesaria.

💣   Los graffiti, el rap, el toro embolado y cualquier otra actividad resultado de mezclar aburrimiento e incultura.

💣   La gente que va en bicicleta por las aceras. Más de uno se ha dado un buen porrazo por haberle hecho yo un quiebro ambiguo, un movimiento equívoco. Involuntario, claro está.

💣   La gente que se quita los zapatos mientras está comiendo en un lugar público. Si alguien piensa que eso no es habitual, es que nunca ha estado en Valencia.

💣   La gente que dice "¿sabes lo que te quiero decir?" al final de cada frase, ¿sabes lo que te quiero decir?

💣   Los gruñones que se quejan por todo lo que no le gusta. Si no les gusta, que se vayan. Es lo que haré. Llegué a este mundo quejándome y pataleando, y quejándome y pataleando pienso marcharme.


Into White

Cat Stevens, Into White, Tea for the Tillerman, 1970


(Transcripción parcial del CVR (cockpit voice recorder, registro de voces de cabina) del vuelo NM 200 Valencia-Barcelona, el 21 de Junio de 2017, según el informe final de la CIAIAC (Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil - Ministerio de Fomento))

Los datos sobre lugares y personas han sido modificados por protección de datos.

Abreviaturas:

C1 Comandante de la aeronave, actuando como piloto
C2 Copiloto
CTA Área de control de tráfico
TWR Torre de control
CAB Sonidos en cabina
COM Comunicaciones de radio
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08:45:00 CET

COM TWR Valencia torre NM dos cero cero autorizado para despegue por la 30.
COM C1 Gracias torre. Salimos por tres cero.
CAB C1 ¿Checklist completa?
CAB C2 Completa.
CAB C1 potencia en 90.
CAB C2 nueve cero.
CAB [sonido de los motores aumentando el régimen]
CAB C2 V1.
CAB C2 Rotación.
CAB C1 Rotación.
CAB C2 V2.
CAB C1 Y… ascenso positivo.
CAB C1 Dentro las ruedas.
CAB C2 Dentro.
CAB C1 Flaps en 5 potencia en 70 por favor.
CAB C2 Flaps en cinco, dos verdes. Y potencia en siete cero.
CAB C1 Llevamos un peso pesado. Un poco de trim a babor.
CAB C2 Compensado.
COM TWR Valencia torre os dejo con CTA Barcelona en 140.5 buen vuelo.
COM C1 uno cuatro cero punto cinco. Gracias. Bon dia.
COM CTA Barcelona. NM dos cero cero buenos días. 
COM C1 Bon día Barcelona. Adelante.
COM CTA Barcelona. Tomen 44 y altitud 260.
COM C1 cuatro cuatro y dos seis cero. Gracias.
CAB C2 Es diu Barselonee.
CAB C1 Por favor, por favor, cabina estéril.
CAB C2 ¡Sir, yes sir!

... ... ...


09:12:20 CET

CAB C1 ¿Qué ha sido eso?
CAB C2 Dos cazas. ¿Te lo puedes creer? Nos han pasado por debajo. Allí van, mira las estelas.
COM C1 CTA Barcelona. Nos han pasado muy cerca dos militares. ¿Hay maniobras por aquí?
COM CTA Barcelona Un momento, un momento, tenemos un…
COM CTA Barcelona Tenemos un incidente, un momento, por favor…
COM C1 CTA ¿Qué pasa?
COM CTA Barcelona Hay un tráfico que no se ha identificado. Sin transponder. Han salido  dos Typhoon de Los Llanos para identificarlo.
CAB C2 La guerra de los mundoooos…
CAB C1 ¡Cabina estéril, por favor! 
COM C1 CTA ¿Qué clase de tráfico?
COM CTA Barcelona Es… es… muy raro. Va hacia vosotros, en vuestro nivel y casi a mach 3.
COM C1 CTA repite, repite ¿mach 3? No es un comercial ni un privado, tiene que ser militar.
COM CTA Barcelona Negativo, no, no. Lo hemos comprobado. Sólo podría ser un Eurofighter y sólo están los de Albacete.
CAB C2 Podría ser un Rafale que se ha quedado sin instrumentos…
CAB C1 Eso, y ha confundido el delta con Marsella… No puede ser a mach 3.
CAB C2 La electrónica acabará con todos nosotros
COM C1 CTA Barcelona ¿Que hace?
COM CTA Barcelona Malo, malo, malo… Entró sobre Bilbao con rumbo uno tres cero y viró al sur más o menos sobre las Bárdenas. Ahora va hacia vosotros y descendiendo. Los Typhoon no han podido establecer contacto visual.
COM C1 No me gusta, no me gusta nada… 
COM CTA Barcelona NM dos cero cero ¿Queréis declarar emergencia?
COM C1 Eeeh… sí, sí, declaramos emergencia. ¿Qué aeropuerto tenemos más cerca?
COM CTA Barcelona Estais casi encima de Reus. Habla con aproximación de Reus en… en… 138.2.
COM C1 uno tres ocho punto dos. Voy a descender rápido.
COM C1 NM 200 para Reus, hemos declarado emergencia por riesgo de colisión. Necesitamos entrar deprisa.
COM TWR Reus Entendido NM dos cero cero. Estamos al corriente de todo el lío. ¿La nave está bien?
COM C1 Afirmativo. El problema es un tráfico sin identificar que viene hacia aquí.
COM TWR Reus Nosotros también lo tenemos en el radar. Viene a toda leche. Sugerimos que entréis directamente por cero siete. Sin viento en superficie. Hemos despejado todo el tráfico.
CAB C1 Configuración para descenso de emergencia. Slats, flaps en 35, motores fuera. 
CAB C2 Slats, flaps a tres cinco, dios mío la que nos vamos a dar…
CAB C1 Tripulación de cabina, bajamos a Reus por problemas de tráfico. Cinturones etc. Tranquilidad.
CAB [voces ininteligibles]
CAB [sonido de los motores disminuyendo el régimen]
COM TWR Reus NM dos cero cero continúe hacia cero siete, cero siete.
CAB [Sonido de una bocina y una voz sintética: sink rate, pull up, sink rate, pull up.] 
COM C1 Reus torre, ya veo la cero siete. Estoy bajando todo lo deprisa que puedo, pero tampoco quiero acojonar al pasaje.
CAB C1 Sink rate.
CAB C2 Sink rate cinco cero cero. Yo me bajo en Aluche
COM TWR Reus Date prisa, lo tienes casi encima. Va a llegar por las nueve. Mucho cuidado.
CAB C2 Míralo Ahí está…
CAB [Sonido de una voz sintética Trafic, trafic.]
CAB C1 No puede ser… ¿No decían que venía a mach 3?
CAB C2 La madre que…
CAB [voces ininteligibles]
CAB C2 ¡Es blanco… es blanco!
CAB C1 No, no, no, no, eso sí que no…   
CAB [varios sonidos metálicos] 


(fin de la grabación a las 09:29:14 CET)